Por qué los SMS no han muerto todavía

Por qué los SMS no han muerto todavía

Los SMS fueron una señora aportación de Matti Makkonen a la telefonía móvil, ¿pero cuál es el futuro del SMS?

Los SMS fueron una señora aportación de Matti Makkonen a la telefonía móvil, una pieza que ha sido imprescindible en el desarrollo del enorme mundo de las telecomunicaciones, y siguen usándose a día de hoy para diferentes funciones. Una función que muchos han dado por olvidada, pero que sigue estando ahí, presente en el protocolo GSM que conecta nuestros dispositivos móviles.

Sin embargo, la inevitable expansión de las aplicaciones de mensajería están dando caza a los SMS, dándonos la impresión de que están acabados, y de que morirán más tarde que pronto. Eso no es para nada cierto, siguen teniendo mucha importancia, aunque para comprenderlo tenemos que repasar la historia de los míticos SMS.

¿Qué son los SMS?

SMS, Short Message Service – Servicio de Mensajes Cortos, es un servicio que permite el envío de mensajes de texto a través de las redes de telefonía móvil digital, incluyendo teléfonos fijos y dispositivos conectados a redes de telefonía 4G. Podemos recibirlos mientras estamos en una llamada, mientras no tenemos conexión a Internet… su sencillez es destacable, en otras palabras.

Profundizando en estos mensajes de texto, un SMS puede ser una cadena alfanumérica de hasta 140 caracteres, 160 caracteres si los utilizamos de 7 bits, y una serie de parámetros que se encuentran aparte. Esto sirve para enviar mensajes sin más, pero han ido surgiendo extensiones o actualizaciones para permitir mayor longitud, dar formato a la imagen, o enviar archivos adjuntos de poco tamaño al SMS.

El transporte de todos los SMS se realiza a través de la información de señalización de la red móvil, gracias al ínfimo tamaño que ocupa cada uno, pero sí podemos diferenciar varios tipos de mensajes de texto. Existen más tipos de SMS, pero esos son los usos más típicos que nos encontraremos en los SMS, y los que nos encontraremos en un uso diario.

Mensajes de texto “puros”, que contienen un mensaje y nada más
Mensajes de configuración para configurar servicios del teléfono, como los MMS o el acceso a Internet
Mensajes WAP Push, para acceder a un sitio o página WAP sin introducir la URL

Los SMS han sido toda una forma de expresión en la época del T9

Dejando a un lado el apartado técnico, los SMS han supuesto toda una revolución en la forma de comunicarnos, siendo para muchas generaciones la forma de hablar con sus amigos y conocidos. Las abreviaciones de los SMS son ya míticas, entre la limitación de los 140 caracteres y la propia limitación de los teclados T9.

¿Para qué se usan los SMS ahora?

Los SMS han sido los precursores de las aplicaciones de mensajería que tanto utilizamos a día de hoy, quienes nacieron para solucionar dos problemas: que cada mensaje tuviera un coste, y el límite de caracteres por cada mensaje. La presencia de las aplicaciones de mensajería, con WhatsApp como mayor exponente, ha hecho que los usuarios se desplacen hacia ellas, buscando ahorrar y dejar de estar limitados.

Aun así, los SMS siguen siendo muy utilizados: se enviaron 6.1 trillones de SMS durante 2015, una media de 193.000 SMS por segundo. El precio que la operadora nos cobra por SMS de media es de 0.11 dólares, mientras que el coste actual de enviar un SMS en Australia es de 0.00016 dólares. Aun así, las operadoras se cobran al menos 0.05 euros por enviar un SMS entre redes de telefonía.

En cuanto a usos, además de enviar mensajes de texto sin más cuando las aplicaciones de mensajería -o nuestra conexión a Internet- fallan, son variados: envío de códigos de verificación en dos pasos, notificaciones para avisarnos de un paquete entregado o de una llamada perdida mientras no estábamos conectados a la red de nuestra operadora… los SMS distan mucho de estar muertos, aunque los utilicemos menos.

¿Cuál es el futuro del SMS?

Que se utilicen menos no significa que tengan un futuro acabado, aunque las aplicaciones de mensajería están empeñadas en acabar con ellos: Facebook quiere que una inteligencia artificial se encargue de responder todas nuestras necesidades, como gestionar envíos o comprar entradas de cine. Google también está en camino de conseguir esto, por no hablar del resto de compañías que plantean algo similar.

Aun así, los SMS siguen siendo la mejor forma de llegar a los usuarios, contando con una tasa de lectura del 90% en cuestión de minutos, algo que los emails sólo sueñan con alcanzar. Cualquiera con un teléfono y un plan activo puede enviar y recibir SMS, no necesitamos Internet para recibir un SMS, y se pueden montar todo tipo de servicios utilizando los SMS como plataforma.

Verificación en dos pasos

La verificación en dos pasos va a seguir creciendo de esta forma, siendo una forma rápida de verificar nuestra identidad utilizando el móvil que llevamos en el bolsillo. Ya sólo las contraseñas no sirven, las huellas dactilares pueden ser un buen sustituto, pero siempre necesitaremos una forma de asegurarnos de que el usuario es quien dice ser.

Desligar los SMS del móvil

Históricamente los SMS han estado ligados a las operadoras y al móvil. Sin embargo las nuevas tecnologías y el mundo multidispositivo permite enviar SMS desde cualquier rincón, ya sea desde el PC o desde la nevera. En el futuro podrían convertirse en un método de conversación multiplataforma muy potente.

Confirmación de pagos bancarios y otras alertas

Por otra parte, los SMS son perfectos para recibir información cuanto antes, gracias a la inmediatez con los que podemos recibirlos, y no requerir conexión a Internet. Algo perfecto para recibir alertas de gran importancia, situaciones de emergencia que puedan afectarnos por ubicación, o los últimos recibos de nuestra cuenta bancaria.

Medio de comunicación para empresas

La capacidad de enviar mensajes que van a ser leídos por los usuarios en un tiempo minúsculo también es destacable, y las empresas quieren aprovecharlo. Además de enviarnos ofertas y otro tipo de comunicaciones, también pueden servir como medio de comunicación entre las empresas y los usuarios. Aunque esta vía también está amenazada por las aplicaciones de mensajería.