La evolución del teléfono móvil

De ladrillo a superordenador, la evolución del teléfono móvil.

El teléfono móvil que hoy en día llevas en tu bolsillo es un pequeño gran ordenador capaz de permitirte realizar llamadas, revisar tus redes sociales y correo electrónico, escuchar tu música favorita, e incluso intercambiar todo tipo de material multimedia con tus familiares y amigos. Es casi como si tuvieras la potencia de un ordenador portátil en la palma de tu mano.

Pero las cosas no siempre fueron así y si alguien de hace quince años hubiera podido echarle el guante a uno de estos dispositivos tan comunes hoy en día, pensaría que es un artilugio procedente de alguna galaxia muy, muy lejana. ¿O es que ya no te acuerdas cómo eran los teléfonos antes de que Steve Jobs crease el iPhone y todos empezasen a hablar de ellos utilizando calificativos como “inteligentes”?

El primer teléfono móvil, DynaTAC 8000X

El primer teléfono móvil del mundo fue el DynaTAC 8000X desarrollado en el año 1973 por Motorola a las órdenes de Martin Cooper, aunque lamentablemente no se convirtió en un producto comercial hasta diez años después. Hoy en día, un teléfono de casi un kilo de peso estaría muy lejos del concepto de dispositivo móvil, pero por aquel entonces era un producto de ciencia ficción que no tardó en convertirse en artículo de lujo.

Su precio estaba alrededor de los 4.000 dólares americanos, ¿pero quién no estaría dispuesto a pagar incluso el doble por un teléfono que podíamos llevar a cualquier sitio y que permitía realizar llamadas sin cables ni ataduras?

Además, era una excusa perfecta para darle utilidad a la primera red comercial de telefonía móvil que había empezado a verse en Japón en el 79 con el nombre de NNT, y que pocos años después empezó a implantarse en países como Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia.

Aun así, su precio sí que acabó haciendo que la gente sólo pudiese verlo en fotos, películas y cuando se cruzaban por la calle con el millonario de turno que estaba dispuesto a pasearse con un ladrillo del quince con tal de demostrar lo tan tecnológico que era y lo mucho que abultaba su cartera.

Las primeras leyendas, Nokia 3310

En el año 98 llegó al mercado una de las primeras leyendas de la telefonía en nuestro país, el Alcatel One Touch Easy. De alguna manera este teléfono se las apañó para marcar una época , y no porque fuera revolucionario en su tecnología o tuviera un diseño rompedor, sino porque fue uno de los primeros enfocado a un público joven y con un precio asequible.

De esta manera, sus resistente recubrimiento de goma hacía que la gente se olvidase un poco de lo feo que era, mientras que su ajustadísimo precio ayudaba a pasar por alto defectos como el que sólo pudiera guardar en memoria las últimas cinco llamadas perdidas. Además también te podías permitir estar tres días sin cargarlo, y si te quedabas sin batería también funcionaba a pilas. ¡Ahí queda eso, iPhone!

Pero el auténtico protagonista de la era pre-smartphone, ese teléfono que aun tiene su rinconcito en muchos corazones es el Nokia 3310, que llegó al mercado en el año 2000 como sucesor del exitoso 3210. Este móvil contaba con una pantalla monocromática de 84×84, un peso de 133 gramos y te podías encontrar un completo set de funcionalidades como la de vibración, reloj, alarma o un sistema de texto autopredictivo T9 que impedía que metieses la gamba escribiendo mucho antes del Twitter y el WhatsApp.

El móvil era resistente, muy resistente, se le podían meter fondos de pantalla, tenía carcasas intercambiables e incluía juegos como el snake, con el que toda una generación de adolescentes pasó las horas muertas. El teléfono fue un auténtico top ventas, y consiguió colocar en el mercado más de 126 millones de unidades.

Este tipo de teléfonos empezaron a implantar una nueva manera de comunicarse llamada SMS, que aunque empezó casi por casualidad rápidamente acabó convirtiéndose un boom, y en uno de los mayores negocios de las operadoras.

Experimentando con el diseño, Nokia 8110

Durante los años que siguieron hasta la irrupción de los teléfonos inteligentes la pelea no estaba ni en la batería ni en la pantalla, sino en el diseño, y el mercado experimentó con todo tipo de modelos y conceptos de teléfono móvil.

El mundo se tuvo queacostumbrar a una gran cantidad de modelos como el de los teléfono tipo concha que se plegaban, los teléfonos con teclado deslizable, o unos móviles denominados candybar, que son los clásicos de una sola pieza como el 3310 que se llamaban así por su forma de chocolatina.

Una de las empresas que llevó la voz cantante en el mercado con sus arriesgadas propuestas fue Nokia, que consiguió sorprendernos con el futurista Nokia 8110 que se puso de moda después de aparecer en la película “Matrix” o unos primeros N-Gages que pretendían aprovechar los prehistóricos juegos de la época con su forma de mando de consola.

Poco a poco, los móviles fueron ganando funcionalidades gracias a los teléfonos con teclado integrado y control de bola de Blackberry, o los mítico Nokia N97 con teclado QUERTY deslizable. La tecnología empezaba a estar ahí, sólo faltaban sistemas operativos capaces de aprovecharla.

…Y los teléfonos se hicieron inteligentes, iPhone

Cada cierto tiempo aparece un revolucionario producto que lo cambia todo. Con estas palabras, Steve Jobs presentaba en el 2007 un producto que mezclaba el diseño y la pantalla táctil del iPod Touch, le añadía la función de realizar llamadas, y permitía que sus usuarios pudieran navegar por la red. Era el nacimiento del iPhone, el producto con el que Apple reinventó el teléfono.

El iPhone incluía la revolucionaria interfaz de iOS que, junto a la nueva tecnología multi-touch de su pantalla, conseguía una mejor interacción con las aplicaciones y las funciones de red. Además, el iPod Touch había empezado a recibir un pequeño ecosistema de aplicaciones y juegos que este nuevo teléfono supo aprovechar para marcar un antes y un después.

Un año después, en octubre del 2008 salió al mercado el HTC Dream, que pasaría a la historia por ser el primero en integrar el nuevo sistema operativo Android. Se trataba de un sistema con el que Google se había hecho tres años antes al comprar la empresa Android Inc, y que estaba destinado a conseguir competir con el iOS de Apple, aunque por aquel entonces aun tenía mucho camino por recorrer.

Y a partir de ahí todo es historia reciente. En pocos años la tecnología detrás de los teléfonos móviles ha ido evolucionando exponencialmente hasta que hoy, estos pequeños dispositivos son casi tan potentes como los ordenadores de sobremesa, y son la clave para un futuro en el que todos los integrantes de la sociedad estarán conectados entre sí.